Nuestros Electricistas. La Planificación vale vidas.

Muchas veces escuchamos historias después de que sucede un accidente, que el electricista siempre trabajó de forma segura y que realizó su trabajo de forma perfecta. Sin embargo accidentes como estos, que cuestan la vida de muchos electricistas suceden todos los días. ¿Cuáles son algunos de los errores más comunes y cuáles son los métodos que pueden ser aplicados para ayudar en la prevención?

Lo que más contribuye para que estos accidentes y muertes ocurran, es la pésima comprensión de las instrucciones disponibles para estas actividades, trazados inadecuados de conductores, verificación incorrecta de las condiciones de seguridad de los circuitos y desconocimiento de circuitos de back-up. Está en la hora de cambiar la cultura de los electricistas y concientizarlos sobre la importancia de considerar todas las posibilidades de accidentes al trabajar en los equipamientos existentes alrededor de ellos y entender que los errores más comunes pueden ser fatales.

Sabemos que muchos electricistas deciden trabajar en circuitos energizados sin utilizar los requisitos correctamente. Como consecuencia muchos de ellos resultaron heridos o están muertos por no aplicar simples procedimientos de seguridad.

Usualmente, el electricista piensa que nada le irá a suceder porque  fue entrenado y, por lo tanto, “calificado” para trabajar en circuitos energizados. En realidad, dichos trabajadores no estaban adecuadamente calificados para realizar esas tareas, porque no contaban con las probabilidades de que podría dar errado. Hoy, la mayoría de las empresas adoptan políticas que prohíben el trabajo en equipamientos energizados, excepto para actividades muy específicas y siguiendo procedimientos especiales. Adherir a estas políticas salvaría a muchos electricistas de sacrificar su propia vida.

La tendencia actual son los incidentes que ocurren cuando los trabajadores “piensan” que están adecuadamente preparados para realizar ciertas tareas, pero condiciones desconocidas e imprevistos pueden resultar en una tragedia.

En algunas de estas situaciones, el electricista no realizó el proceso de verificación de forma correcta y no utilizó los equipamientos de protección individual con base en su propia experiencia y observaciones. Comprobar el funcionamiento y la categoría de los equipamientos de medición, por ejemplo, podrían evitar algunos de estos incidentes.

La confirmación visual de que los fusibles estén desconectados, también puede ayudar a evitar que ocurran tales accidentes.

En una determinada situación, se encontró el contacto del disyuntor conectado en la fase 1, no había abierto y la tensión continuaba fluyendo para la partida en el panel de control. En esta situación, el electricista podría haber sufrido un choque fatal, si él, al desconectar los cables de partida hubiera dado por cierto que los conductores no estaban energizados.

Otro punto fundamental es la actualización de los proyectos en todas las instalaciones eléctricas. Cuando ocurren alteraciones en el sistema o en los circuitos y esas alteraciones no son documentadas, se transforma en una interrogación de: “no saber cuándo y cómo” pueda ocurrir un acontecimiento errado.

Siempre que los electro-ductos estén escondidos, los trabajadores no estarán totalmente seguros en relación a la condición de cómo se encuentran los conductores y de los cables. Muchos tamaños de conductores y aislantes térmicos son los mismos en conductores adyacentes, por lo tanto, medidas adicionales deben ser empleadas en el proceso de seguridad.

En otros sectores, como por ejemplo en tecnología, existen instalaciones que poseen sistemas de back-up y redundancia para evitar perdida de informaciones o evitar períodos de inactividad de la producción. Los responsables por la infraestructura eléctrica deben estar conscientes de todos los sistemas y operaciones para garantizar que todas las fuentes de potencia y de energía estén aisladas antes de iniciar cualquier trabajo. Solo esto ya puede ayudar a salvar muchas de las operaciones que re-energizan circuitos e inadvertidamente quitan la vida de los electricistas.

Antes del  despegue de cualquier avión, los pilotos analizan todas las posibilidades y condiciones conocidas que puedan afectar el vuelo. ¿Cuántos electricistas realmente consideran todo lo que puede suceder cuando ellos están comenzando su trabajo?

Dedicar tiempo para estudiar esas posibilidades podría impedir que muchos problemas y accidentes fatales ocurran. Cuando suceden estos accidentes, todos son afectados: la familia de los heridos o fallecidos, los colegas de trabajo, los empleadores y la empresa donde el trabajo estaba siendo realizado.

Al cambiar esta cultura de preparar, planificar y comprobar minuciosamente el trabajo, podemos cambiar la actitud de los electricistas de hoy y del futuro para transformar la seguridad en una prioridad.

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