Por Maria Chies

Introducción
El fuego repentino, conocido internacionalmente como flash fire, es un peligro térmico relevante en las actividades de exploración, producción, procesamiento, almacenamiento y transferencia de petróleo, gas y otros productos inflamables.
Una liberación accidental de gases o vapores inflamables puede generar una mezcla combustible con el aire que, al encontrar una fuente de ignición, produce una propagación rápida de la llama. Aunque la exposición normalmente dura pocos segundos, puede provocar quemaduras graves. Además, una ropa de trabajo convencional puede incendiarse y continuar ardiendo después de que desaparezca la llama externa.
La identificación del peligro y el análisis de riesgos es el primer paso, continuando con la selección de una prenda de protección térmica adecuada y termina con su uso, mantenimiento y sustitución.
En América Latina, la legislación de EPP varía entre. En muchos países en las operaciones de petróleo y gas, las normas NFPA 2112 y NFPA 2113 constituyen referencias técnicas importantes, complementadas por normas ISO y por los requisitos legales nacionales.
1. ¿Qué es el fuego repentino?
El fuego repentino ocurre cuando una mezcla inflamable de combustible y aire entra en contacto con una fuente de ignición. En las operaciones de petróleo y gas, el combustible puede estar presente en forma de gas, vapor o líquido inflamable. Una característica importante es su corta duración: el fuego se propaga rápidamente a través del combustible disponible y tiende a extinguirse cuando esta fuente se consume o deja de estar presente.
Esto diferencia el fuego repentino de un incendio alimentado continuamente por una fuente de combustible. Ambos escenarios pueden producir exposiciones térmicas graves, pero no son equivalentes y deben considerarse por separado en el análisis de riesgos y en la selección de las prendas de protección térmica(ignifuga).
IMPORTANTE: El hecho de que la exposición dure solo 1 segundo no significa que el riesgo sea pequeño. La intensidad térmica puede ser suficiente para provocar quemaduras y, cuando una ropa de trabajo no ignifuga entra en combustión, la exposición sobre el cuerpo puede continuar incluso después de que la llama externa haya desaparecido.
2. Cuando una lesión puede agravarse
Cuando una ropa de trabajo no ignifuga se expone a una llama, puede producirse su degradación térmica y la formación de gases combustibles. Estos gases pueden entrar en combustión y mantener la ropa ardiendo y el trabajador inhalar estos gases. Este comportamiento es especialmente crítico durante un fuego repentino.
La exposición de la llama puede ser extremadamente rápida, la ropa de trabajo inadecuada prolonga significativamente la exposición térmica de la piel. Es precisamente en este punto donde una prenda de protección térmica cumple su función: reducir drásticamente la combustión y proporcionar una barrera térmica durante la exposición.
Esto significa que una prenda de protección térmica elimina el riesgo de quemaduras y protege el trabajador de las llamas. Su finalidad es reducir la probabilidad de lesiones graves y aumentar el nivel de protección disponible durante la exposición al riesgo.
3. La selección comienza con el análisis de riesgos
Antes de seleccionar una prenda de protección térmica debe responderse una pregunta fundamental:
¿A qué riesgos está realmente expuesto el trabajador?
En una instalación de petróleo y gas, el riesgo de fuego repentino puede coexistir con otros peligros, como la presencia de hidrocarburos y productos químicos inflamables, así como con fuentes de calor, superficies calientes, arco eléctrico, riesgos mecánicos y condiciones climáticas extremas.
La NFPA 2113 en su capítulo 4.3 establece criterios para la selección, cuidado, uso y mantenimiento de prendas de protección térmica destinadas a exposiciones térmicas de corta duración. Una norma técnica internacional puede establecer un requisito de desempeño, pero no sustituye las obligaciones legales del país donde se realiza el trabajo.
4. No todos los riesgos térmicos son iguales: fuego repentino vs. arco eléctrico
Fuego repentino y arco eléctrico son peligros diferentes y deben evaluarse de forma diferente. Aunque una misma prenda puede ofrecer protección frente a ambos, debe cumplir con los requisitos y ensayos específicos para cada riesgo.
Para arco eléctrico, parámetros como ATPV y EBT, expresados en cal/cm², se utilizan para determinar el desempeño frente a la energía térmica del arco. Estos valores no representan el nivel de protección frente a un fuego repentino.

Para fuego repentino, calor y llama se aplican criterios, requisitos y métodos de evaluación específicos, establecidos en normas como NFPA 2112 e ISO 11612. Es importante comprender que una prenda certificada para protección contra fuego repentino o calor y llama no está automáticamente certificada para protección contra arco eléctrico, y viceversa. Cada peligro presenta características y mecanismos de exposición diferentes y, por lo tanto, debe ser evaluado de manera específica para determinar la protección adecuada.
No confunda las certificaciones: identificar correctamente el peligro y evaluar el riesgo son los primeros pasos para seleccionar la protección adecuada.
5. La protección debe evaluarse como un sistema
Una prenda de protección térmica está compuesta por la tela ignifuga y también incluye hilos de costura, botones, cremalleras, etiquetas, sistemas de cierre y otros componentes. Durante una exposición térmica, todos estos componentes forman parte del sistema de protección y, por lo tanto, debe evaluarse el comportamiento de la prenda como un conjunto.
Dentro de este sistema, sin embargo, la tela es el elemento fundamental de la protección térmica y, en diferentes normas y requisitos técnicos, se considera el componente crítico. Es la principal barrera entre la fuente de calor y el cuerpo del trabajador, y sus características tienen un impacto directo en el desempeño térmico de la prenda.
Es importante confirmar que su construcción y sus componentes correspondan a la configuración evaluada y, principalmente, conocer la tecnología textil utilizada y las evidencias que respaldan su desempeño.
No todas las telas de protección térmica se comportan de la misma manera. Diferentes fibras, construcciones, gramajes y tecnologías pueden ofrecer distintos niveles de protección, confort, durabilidad y mantenimiento de sus propiedades a lo largo de la vida útil.
Por ello, la selección no debería basarse únicamente en un resultado de un solo ensayo. Un resultado representa el desempeño de una muestra bajo determinadas condiciones. Un historial consistente de ensayos y evidencias de desempeño proporciona una base técnica más sólida para evaluar la confiabilidad de una tecnología textil y su adecuación al riesgo juntamente con la certificación de tela y prenda.
6 ¿Qué debe verificarse antes de la selección?
De acuerdo con el apartado 4.3.1 de la NFPA 2113, un programa técnicamente consistente debe considerar, antes de la selección de las prendas de protección térmica, al menos ocho elementos:
1. Determinación del tipo de peligro presente en el lugar de trabajo y de su magnitud potencial, intensidad térmica y duración.
2. Determinación de los efectos adversos de la exposición sin protección a los peligros identificados.
3. Determinación de otras opciones de control (por ejemplo, medidas de ingeniería o administrativas) como alternativa al uso de prendas de protección térmica.
4. Determinación de las características de desempeño requeridas de la prenda de protección térmica.
5. Determinación de la necesidad de descontaminación de la prenda, cuando corresponda.
6. Determinación de las restricciones ergonómicas relacionadas con el trabajo que se realizará durante el uso de la prenda.
7. Análisis de los riesgos y de la relación costo-beneficio de todas las opciones.
8. Implementación de las opciones seleccionadas.
IMPORTANTE: NFPA 2112 y NFPA 2113 son referencias.
La NFPA 2112 es una de las principales referencias para prendas de protección térmica destinadas a trabajadores industriales expuestos a exposiciones térmicas de corta duración causadas por fuego. La NFPA 2113 complementa este enfoque con requisitos para selección, cuidado, uso y mantenimiento.
7. La certificación y el programa de protección
La certificación demuestra que una tela o una prenda cumplen con los requisitos correspondientes al proceso de evaluación. Importante evaluar su proceso y una evaluación de los riesgos existente. El programa debe seguir una secuencia:
- Identificación
- Evaluación de Riesgos
- Selección de la Protección
- Entrenamiento
- Uso
- Inspección
- Mantenimiento
- Reevaluación
Esta lógica es especialmente importante en la industria del petróleo y gas, donde los procesos, productos y actividades pueden cambiar con el tiempo.
Tres preguntas son esenciales para la creación o reevaluación de un programa:
- ¿Cuáles son los riesgos presentes?
- ¿Qué tela fue seleccionado?
- ¿La prenda cumple con los requisitos normativos aplicables?
8. El cuidado, el mantenimiento y el confort también forman parte de la protección
Los aceites, hidrocarburos y otros contaminantes inflamables pueden comprometer el comportamiento esperado de una prenda de protección térmica porque los contaminantes pueden incendiarse. Del mismo modo, los desgarros, la abrasión, las costuras dañadas, las modificaciones no autorizadas o los componentes deteriorados pueden reducir su capacidad de protección.
Por ello, el programa debe establecer criterios para la higienización, inspección, almacenamiento, reparación, sustitución y descarte.
La NFPA 2113 aborda la selección, el cuidado, el uso y el mantenimiento de las prendas de protección térmica para el fuego repentino. Ella establece responsabilidades relacionadas con el suministro, uso, conservación, higienización y sustitución de las prendas, y el confort también debe ser considerado.
Una prenda adecuada debe permitir que el trabajador realice sus actividades y permanezca protegido durante toda la jornada. Sin embargo, el confort no puede obtenerse a costa de reducir el desempeño necesario para el escenario de riesgo.
Conclusión
El fuego repentino continúa siendo un peligro relevante en las operaciones de petróleo y gas. Su corta duración no elimina el riesgo: la intensidad de la exposición puede provocar quemaduras graves en una ropa de trabajo no ignifuga continúa ardiendo incluso después de que la llama externa haya desaparecido.
La protección. Comienza con el análisis del riesgo.
A partir de este análisis, deben definirse los requisitos de desempeño, seleccionarse la prenda de protección térmica adecuada, verificarse su certificación y establecerse procedimientos de uso, cuidado y mantenimiento.
A nivel internacional, la NFPA 2112 y la NFPA 2113 constituyen referencias importantes para el desempeño, la selección, el uso y el mantenimiento, y sus disposiciones pueden complementar un programa de protección eficaz.
Pocos segundos de exposición pueden producir consecuencias permanentes. Por eso, cada detalle de la protección importa.
Referencias
- NATIONAL FIRE PROTECTION ASSOCIATION. NFPA 2112: Standard on Flame-Resistant Garments for Protection of Industrial Personnel Against Short-Duration Thermal Exposures from Fire. 2023.
- NATIONAL FIRE PROTECTION ASSOCIATION. NFPA 2113: Standard on Selection, Care, Use, and Maintenance of Flame-Resistant Garments for Protection of Industrial Personnel Against Short-Duration Thermal Exposures from Fire. 2025.
- INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION. ISO 11612:2015: Protective clothing — Clothing to protect against heat and flame — Minimum performance requirements. Geneva: ISO.
- INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION. ISO 13506-1:2024: Protective clothing against heat and flame — Part 1: Test method for complete garments. Geneva: ISO.